“Prasthanatraya” (el Canon del Vedanta advaita)
En este artículo, resumidamente, voy a citar, de la forma más ordenada que pueda, las obras canónicas y clásicas de esta escuela sapiencial (Vedanta advaita). Lo que sigue será sobradamente conocido por los que ya han estudiado algo este tema, incluso puede que lo encuentren excesivamente escueto y extractado, pues en realidad es mucho más amplio y complejo de lo que aquí se expone. Evidentemente este artículo no es para esos que ya están introducidos en el estudio de la tradición, sino para los que recientemente acaban de tomar contacto con ella. Me consta que hoy, a pesar de la gran cantidad de información de que disponemos, existe mucha confusión en relación con las antiguas tradiciones sapienciales, que unos confunden con los esperpénticos montajes de algunos de esos “gurús para turistas” que proliferaron como hongos allá por los años 60-80 del pasado siglo, que explotaron la ignorancia acrítica y la ingenuidad de toda aquella joven generación, sacándoles a placer los buenos dólares que llevaban en sus bolsillos. Algunos de aquellos “santos” se hicieron multimillonarios y crearon verdaderos imperios editoriales multinacionales que les han sobrevivido... Otros confunden estas tradiciones espirituales con esa mescolanza difusa, cajón de sastre de todos los “milagros” y buena fuente también de ingresos para algunos avispados, que se ha dado en llamar “Nueva Era”. A mi entender, el nombre es incompleto, se debería llamar “Nueva era para los negocios y empleo seguro para muchos timadores”. Finalmente, a ese festival de las confusiones, viene a añadirse una tercera, también muy extendida, la de los que confunden unas tradiciones con otras, mezclando elementos diversos de aquí y allá, operación que ha facilitado ese espíritu de sincretismo que comenzó con la Teosofía y alcanzó su climax con... ¡ay, una vez más!... “La nueva era”.A “desfacer todos esos entuertos” (como se decía en el castellano del Siglo de Oro) quiere modestamente contribuir este articulito. Si bien, aplicarse a estudiar los textos, en el Vedanta advaita, también entraña un cierto peligro..., que luego mencionaré. Ahora hablaré, una vez más, de sus ventajas, yo diría incluso que de su necesidad para los occidentales que estamos interesados en este “camino”... En primer lugar hay que decir que un estudio, o al menos una aplicación habitual a las lecturas que se indicará, constituirá una excelente “vacuna” que nos inmunizará de caer en manos de todos esos falsos “gurús”, sectas, etc., de los que todavía quedan bastantes...; y también nos evitará las confusiones de la “Nueva Era”, que es como un cáncer que invade y corroe toda la vida espiritual de nuestro tiempo.
Por otra parte, la propia tradición, aconseja la lectura de las escrituras, como introducción a la “sadhana” (camino o “practicas”) que nos recomendará e indicará el maestro...
Ahora hablemos un poco de los inconvenientes... En el Vedanta advaita solamente se persigue el conocimiento de Brahman (el Sí Mismo o Absoluto, Uno sin segundo) y ese “conocimiento” no es mental, intelectual, sino que ha de ser directo, experiencial, intuicional, vivencial... De modo que en modo alguno se ha de tomar el estudio o lectura de los textos como si estuviéramos preparando un examen de la asignatura de filosofía del bachillerato o la licenciatura... Si llegamos a decir “esto ya me lo sé”, ¡será la señal inequívoca de que no hemos comprendido nada! Eso constituiría un gran error de planteamiento. Tampoco estos estudios han de traducirse en estériles polémicas para lucimiento personal o con finalidad proselitista... No hemos de convencer a nadie..., aquí carece de sentido el “apostolado”..., más bien se podría decir que, en este terreno, adquiere pleno sentido aquella frase de Cristo de los Evangelios: “El que tenga oídos que oiga”... y, podríamos añadir, “el que tenga ojos para ver, que vea”.
Las escrituras tradicionales constituyen, en suma, un “mapa” de la tradición, son valiosos indicadores... Pero luego ha de venir el “trabajo” del propio buscador, preferentemente bajo la supervisión y dirección de un maestro experimentado... Esa autoindagación que Sri Ramana Maharshi llamó “Atma Vichara” es imprescindible.
El “Prasthanatraya”, o triple Canon Vedanta, lo constityuyen tres cuerpos de escrituras en sánscrito:
*Las Upanisad
*El Bhagavad Gita
*Los Brahma (o Vedanta) sutras
LAS UPANISAD .- Estos textos sapienciales constituyen la última parte de las cuatro en que se divide el Veda (Samhita, Brahmana, Aranyaka y Upanisad), por tanto forman parte de lo que en la tradición hindú se llama la “Sruti” (lo “oído”), en alusión a que fueron aquellos míticos “videntes” de lo real, los Rishis, quienes compusieron estos textos, plasmando en ellos las revelaciones de sus intuiciones de lo real... Fueron transmitidos primeramente de forma oral, y escritos, probablemente, mucho después... El término “vedanta” significa “última parte del Veda” y, por tanto, alude a las Upanisad y, en otro sentido, a que se trata de la enseñanza “última”, más elevada, de la “Sruti”. Es preciso también saber que la “Sruti” constituyen la parte considerada más sagrada de las escrituras hindúes ortodoxas, la que tiene autoridad propia.
Se conocen unas doscientas Upanisad, según otros 108, sin embargo muchas de ellas no son auténticas, sino imitaciones de las propiamente canónicas. Un criterio de autenticidad es ver si la Upanisad en cuestión fue o no comentada por Sankara, eso constituye una indicación muy valiosa, una especie de “certificado” de su antigüedad y legitimidad. Las que cumplen este criterio de autenticidad y, por tanto, cabe considerarlas canónicas, son: Isa, Kena, Katha, Prasna, Mundaka, Mandukya, Taittiriya, Aitareya, Chandogya, Brihadaranyaka, Kausitaky, Maitrayaniya y Svetasvatara. (Según otros, las Upanisad mayores son solamente once. Kausitaky y Maitrayaniya quedarían excluidas de la anterior relación).
Los nombres por los que se conocen las distintas Upanisad están formados por la primera palabra de su texto en sánscrito: así el “Isa” (“isa vasyam idam sarvam” = “Todo lo que se mueve sobre la tierra...”); el “Kena” (“kenesitam patati presitam manah”= “¿Quién impulsa a la mente...?”).
Las Upanisad conviene que sean “los libros de cabecera” del estudiante del Vedanta advaita. Constituyen, sin duda, los textos más importantes. Alguien los ha llamado “Los Himalayas del alma”. En palabras del orientalista Max Muller, las Upanisad son “como la luz de la mañana, como el aire puro de las montañas: tan simples y tan ciertas, una vez que se han comprendido”. Su lectura ha de ser reposada, meditada, “saboreada” poco a poco... Son un alimento espiritual de “gran densidad”, en modo alguno hemos de leerlos de un tirón como si se tratase de un “bestseller”. ¡Son textos para ser leídos y releídos durante toda la vida! En cada lectura hallarermos nuevas bellezas y profundidades...
Conviene tener una edición de las Upanisad que contenga los comentarios de Sankara, que facilita su comprensión... Estas ediciones no abundan. En nuestra lengua, que yo conozca personalmente, hay dos buenas traducciones, una se debe a Consuelo Martín, Ediciones Trotta, con un volumen en el que aparecen traducidos, con los mencionados comentarios, las Upanisad Kena, Katha, Isa, Svetasvatara y Aitareya. En otro volumen aparte, de la misma editorial, Consuelo Martín ofrece la Brihadaranyaka.
Hay una monumental obra, en inglés, de Som Raj Gupta, “La palabra se revela al hombre fáustico-El Canon Vedanta comentado por Sankara”, que contiene todo el Prasthanatraya, incluyendo su texto en sánscrito, comentado también por este erudito indio. En principio parece que existía el propósito de traducirla íntegramente al español, proyecto que al parecer se frustró y solamente ha aparecido su primer volumen, de los 10 previstos, que contiene Isa, Kena, Katha y Prasna. Editorial Etnos. Su traductor, el profesor Ernesto Ballesteros, filósofo, es también un profundo conocedor del Vedanta advaita y autor de varias publicaciones relacionadas con esta tradición.
El BHAGAVAD GITA.- Este texto goza de casi tanta autoridad como las Upanisads, hasta el punto de que algunos estudiosos la consideran una upanisad más... Está integrado en la gran epopeya sánscrita del Mahabarata. Sin embargo, propiamente, ya no forma parte de la “Sruti”, sino de la “Smriti” (“lo recordado”), cuya autoridad se apoya no en sí misma, sino en la “Sruti”. Se considera que el Bhagavad Gita es una síntesis de toda la tradición hindú (“Sanatana Dharma”), por tanto admite también una lectura dualista, razón más por la cual conviene a los estudiantes del Vedanta advaita disponer de una traducción que incluya los comentarios advaita de Sankara. Disponemos de dicha traducción (Editorial Trotta), gracias, una vez más, al ímprobo esfuerzo que ha realizado la doctora Consuelo Martín.
BRAHMA-SUTRAS (o Vedanta-sutras).- Este es el cuerpo final del “Prasthanatraya”. La tradición atribuye este texto a un antiguo sabio, Badaryana. Es quizás el texto más complejo y abstracto del “Prasthanatraya”. A través de sus 555 sutras avanza en el conocimiento de Brahman. Está igualmente comentado por Sankara. Consuelo Martín ha realizado la traducción completa al castellano, en una edición que ofrece Editorial Trotta.
Hasta aquí el “Tripe Canon Vedanta” o “Prasthanatraya”
Otras obras “clásicas” del Vedanta advaita.
Procuraré no hacer una relación exhaustiva, para no cansar a los visitantes ni hacer excesivamente larga esta exposición. Mencionaré unas obras clave, que constituyen los “sastras” o enseñanzas de los grandes maestros clásicos.
* Las “Karikas” de Gaudapada, que son unos comentarios a la Mandukya Upanisad (se suelen presentar siempre las dos obras juntas). Gaudapada fue el maestro del maestro de Sankara y se le considera el primer maestro humano (no mítico) que registra esta tradición. Consuelo Martín, ¡cómo no!, las ha publicado en un libro que lleva por título “Conciencia y Realidad”, con el valor añadido de los comentarios sankarianos...
* Las obras de Sankara. Es la figura central del Vedanta Advaita, hasta el punto de que se considera que este “Darsana” (escuela, punto de vista tradicional), no estuvo plenamente constituido hasta su aparición, en fechas no muy precisas, como casi todas las figuras de la India, quizás por el siglo VI o VII de la Era común... Quienes deseen informarse sobre la figura y obra de Sankara pueden leer el libro “Sankara – La visión advaita de la realidad”, de Consuelo Martín (que nadie piense que esta señora me paga comisión por hacerle publicidad, lo que ocurre es que la cita constante de sus obras es obligada. Creo que, en nuestro ámbito lingüístico, nadie ha trabajado tanto como ella en traducir y comentar los textos clásicos del Vedanta advaita, tenemos una deuda impagable con ella).
Entre las obras atribuidas al gran Sankara, cabe citar:
“Vivekacudamani” (“La joya suprema del discernimiento”), del que tengo aquí una edición que es para mí muy querida, de la colección Arca de la Sabiduría. Traducida y comentada por Ráphael, un gran vedantista italiano. Cuando se produjo el ataque a las Torres Gemelas, me llamó por teléfono uno de mis hijos... Yo me hallaba leyendo en esos momentos precisamente este libro...
“Atmabodha” (“Conocimiento del Atman”). Hay numerosas ediciones de este librito. La que tengo yo aquí, en estos momentos ante mí, es de la Editorial Hastinapura. Está comentada por el Swami Nikhilananda.
“Drig-Drisya-Viveka” (“Discernimiento entre el observador y lo observado). Tengo ahora ante mí dos buenas ediciones de este tratado: una de Kier, con comentarios de Ráphael y otra de Trotta comentada por Consuelo Martín con el título de “Discernimiento”. Es un tratado muy profundo...
Hay más obras de Sankara, pero me parece que estas tres, junto con sus comentarios al Prasthanatraya constityuyen el núcleo de su obra.
*Finalmente mencionaré un tratado también “clásico” en esta tradición, de gran antigüedad y de autoría desconocida, el “Astavakra Samhita” o “Astavakra Gita”. Tengo ante mí dos publicaciones comentadas de este texto. Una titulada “Un dueto de Uno” (de la editorial Trompa de Elefante), de Ramesh S. Balsekar y otra titulada “Meditaciones sobre la verdad última” (Editorial Dilema), de Consuelo Martín.
Y aquí llegamos, ¡por fin!, al final de este tema. Si todo esto puede ser de utilidad y orientación para alguien, habrá valido la pena este pequeño esfuerzo.
09/08/2009 13:16 Autor: discernimientoes. Enlace permanente.
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Autor: z.
Hola Janaka: Gracias por este estupendo compendio del canon Advaita (con sus editoriales y todo!) Y totalmente de acuerdo con la introducción que haces de lo que es el Advaita (experiencial y de autoindagación) y los inconvenientes (tomarlo como letra muerta).
Un saludo!
Un saludo!
Fecha: 18/08/2009 11:21.
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Autor: luna
gracias Janaka,por supuesto que tu articulo ha valido la pena,me pondré manos a la obra,pero con calma.Un saludo.
Fecha: 21/08/2009 17:44.

